Cómo dejar de contarle tu vida a Google sin irte a vivir al monte

Firefox con un buen bloqueador, correo suizo, fotos que ni el proveedor puede mirar y mapas que funcionan sin cobertura. Lo que todavía no tiene relevo es el tráfico en tiempo real de Google Maps.

Gmail, Chrome, Drive y Maps son cómodos y gratis por separado. Juntos le dan a una sola empresa tu correo, lo que buscas, tus fotos y por dónde te mueves cada día. Para reducir eso no hace falta borrarse de internet ni volver al papel: se pueden ir cambiando piezas una a una, empezando por las que menos duelen.

Primero, el navegador

Es por donde entra todo lo demás, y también lo primero que miramos en el taller cuando un ordenador llega «lleno de anuncios». Para el día a día, lo que recomendamos es Firefox con la extensión uBlock Origin, y desde el año pasado la combinación tiene un motivo extra: el 24 de julio de 2025 Chrome terminó de retirar las extensiones del formato antiguo (Manifest V2), tras casi un año de retirada por fases, y con ellas se fue el uBlock Origin completo. En Chrome solo queda uBlock Origin Lite, que bloquea bastante pero no puede usar todas las listas de filtros a la vez ni aplicar reglas a medida por página. En Firefox la versión completa sigue funcionando.

AdGuard se puede usar como extensión o como programa. La extensión es gratuita y de código abierto (licencia GPL-3.0), está para Chrome, Firefox y Edge y se adaptó a las reglas nuevas de Chrome, así que para quien no quiere dejar Chrome es la alternativa directa a uBlock Origin Lite. Los programas para Windows, Mac y Android son de pago y de código cerrado, y van más lejos: filtran todo el sistema, también los anuncios y rastreadores de las aplicaciones, no solo los de las páginas web. uBlock Origin es gratuito, abierto, no tiene versión de pago y solo trabaja dentro del navegador.

Donde AdGuard saca ventaja clara es en las opciones de seguridad y privacidad. La extensión trae un modo sigiloso que quita de los enlaces los parámetros de rastreo (los utm_source y compañía), impide que la web a la que llegas desde el buscador sepa qué buscaste, borra las cookies de terceros y, si quieres, también las de la propia página, y en Chrome evita que el navegador le mande a Google datos sobre sí mismo. Los programas añaden, según AdGuard, filtrado por DNS, control parental y aviso de páginas de phishing y malware. uBlock Origin se queda en el bloqueo, que hace muy bien, y deja el resto en manos de quien sepa escribir sus propias reglas. Un aviso de la propia AdGuard: borrar las cookies de la página que visitas rompe algunas webs, así que esa opción mejor activarla con cuidado.

En Firefox sirve cualquiera de las dos extensiones, uBlock Origin o AdGuard. En Chrome, la de AdGuard o uBlock Origin Lite. Y si lo que te molesta son los anuncios de las apps del móvil, el programa de AdGuard. Lo que no tiene sentido es poner dos bloqueadores en el mismo navegador, que se pisan.

Para quien no quiere renunciar al aspecto y las extensiones de Chrome está Brave, que usa la misma base y trae el bloqueador de serie, sin instalar nada. Es más agresivo que Firefox recién instalado. Tiene un modo «Agresivo» que bloquea también los rastreadores de la propia página que visitas, y la misma Brave avisa de que ese modo puede romper inicios de sesión o reproductores de vídeo, que es por lo que viene en «Estándar». Trae además su programa de recompensas en criptomoneda por ver anuncios, curioso en un navegador que presume de quitarlos. Se desactiva en ajustes y no vuelve a molestar.

Para cuando lo que necesitas es anonimato está Tor Browser, uno de los navegadores más seguros que existen. Es un Firefox modificado por el Tor Project, una organización sin ánimo de lucro, gratuito y de código abierto. Cada conexión pasa por tres servidores de voluntarios repartidos por el mundo antes de llegar a la página, y ninguno de ellos conoce a la vez quién eres y adónde vas. Además hace que todos sus usuarios parezcan el mismo navegador, con la misma ventana y la misma configuración, para que no se te pueda reconocer por la huella del equipo, y borra las cookies y el historial al cerrarlo. En los ajustes tiene tres niveles de seguridad; el más alto desactiva JavaScript y otras funciones por las que suelen colarse los ataques.

Con la inteligencia artificial, Tor ha ido a contracorriente. Desde la serie 15.0, presentada en octubre de 2025, quita las funciones de IA que Mozilla ha ido metiendo en Firefox, como la barra lateral con chatbots o los resúmenes automáticos al previsualizar un enlace. Según explicó el propio proyecto al anunciar la versión 15.0a4, esos sistemas no se pueden auditar desde el punto de vista de la seguridad y la privacidad, y meterlos en el navegador sería como recomendarlos. Mientras Chrome integra Gemini y Edge integra Copilot, el navegador más desconfiado del mercado ha decidido que lo que no se puede revisar no entra.

El precio es la velocidad: con tanto rodeo las páginas cargan más despacio, el vídeo sufre y algunas webs te piden demostrar que no eres un robot cada dos por tres. Por eso se reserva para cuando el anonimato importa de verdad. Y si dentro inicias sesión en tu cuenta de Google, Google sabe que eres tú en todo lo que hagas con esa cuenta: Tor sigue escondiendo tu conexión, pero frente a esa web dejas de ser anónimo en cuanto le dices quién eres.

Logotipo de Tor con la cebolla en lugar de la letra o, sobre fondo morado
La cebolla del logo va por las capas de cifrado: cada servidor del camino quita una.

El buscador

DuckDuckGo es la alternativa más conocida y la más pulida. No guarda un perfil tuyo, aunque buena parte de sus resultados normales vienen de Bing, según explica la propia DuckDuckGo en su página de ayuda. Si estás acostumbrado a Google y lo echas de menos, Startpage te devuelve resultados de Google haciendo de intermediario, de forma que Google recibe la búsqueda pero no sabe quién la hizo. Eso sí, desde 2019 la empresa que lo gestiona es mayoritariamente de System1, una compañía estadounidense de publicidad.

Portada de Startpage en modo oscuro, con la caja de búsqueda y el lema «El motor de búsqueda más privado del mundo»
La portada de Startpage. Lo de «el motor de búsqueda más privado del mundo» es su eslogan, no una medición.

La tercera vía es Brave Search, que según Brave saca ya todos sus resultados de un índice propio, sin Bing ni Google detrás. Si te pasas al navegador de Brave, viene puesto por defecto. Si te quedas en Firefox, DuckDuckGo es el cambio que menos se nota.

Correo y nube: Proton

Para Gmail y Drive, la opción que más se recomienda es Proton, una empresa suiza que reúne en una misma cuenta correo, almacenamiento, calendario, gestor de contraseñas y VPN, todo con cifrado de extremo a extremo. Tiene plan gratuito con poco espacio y planes de pago si te quedas corto.

Logotipo de Proton con los iconos de Mail, Calendar, Drive y VPN debajo
Los cuatro iconos de debajo del logo son correo, calendario, nube y VPN, todos con la misma cuenta.

El cifrado completo funciona entre usuarios de Proton. Cuando le escribes a alguien con Gmail, ese correo llega a Google como cualquier otro, salvo que lo mandes protegido con contraseña.

Proton importa el buzón de Gmail con su herramienta Easy Switch en un rato. Lo que lleva semanas es cambiar la dirección en el banco, Hacienda, la compañía de la luz, las tiendas y cada servicio en el que te registraste con la cuenta vieja. Deja Gmail reenviando a la nueva durante unos meses y ve cambiando cada cuenta según te lleguen sus correos.

Fotos y códigos de verificación: Ente

Las fotos del móvil son seguramente lo más personal que subes a la nube. Ente Photos las guarda cifradas de extremo a extremo, de modo que ni la propia empresa puede verlas, y su código es abierto y lo han auditado tres firmas externas, según el proyecto. Tiene aplicación para Android, iOS, ordenador y web, y el plan gratuito es de 10 GB, según su web en octubre de 2026.

Portada de la web de Ente con un móvil mostrando la galería de fotos y el lema «Copias de seguridad cifradas de extremo a extremo»
La web de Ente promete 10 GB gratis «para siempre». En boca de una empresa, «para siempre» dura lo que dure su plan de precios.

El cifrado de extremo a extremo tiene una contrapartida: si pierdes la contraseña y la clave de recuperación, nadie puede devolverte las fotos, tampoco Ente. Guarda la clave de recuperación en papel, fuera del móvil. En el mostrador, las pérdidas que más duelen son siempre las de fotos.

Del mismo equipo es Ente Auth, para los códigos de verificación en dos pasos que ahora generas con Google Authenticator. Es gratuita, abierta, y guarda una copia cifrada de tus códigos, así que cambiar de móvil no te deja fuera de tus cuentas.

Mapas, donde Google sigue ganando

Aquí no hay sustituto a la altura de Google Maps y Waze. Lo que les falta a las alternativas es sobre todo el tráfico en tiempo real y las reseñas y horarios de los comercios.

Lo que sí hay son dos buenas aplicaciones construidas sobre OpenStreetMap, el mapa que mantienen voluntarios: Organic Maps, sencilla, gratuita y ligera, y OsmAnd, mucho más completa (curvas de nivel, rutas GPX, estilos para ir a pie o en bici) y también más liosa. La versión gratuita de OsmAnd limita cuántos mapas puedes descargar. Las dos funcionan sin conexión, que en Canarias tiene una utilidad muy concreta: en la cumbre y en muchos senderos el móvil se queda sin cobertura justo cuando necesitas saber por dónde se baja.

Dos capturas de Organic Maps en Android: un plano de Praga con puntos de interés y una ruta a pie por la montaña con su perfil de desnivel
Organic Maps en el móvil: a la derecha, una ruta a pie con su tiempo, distancia y desnivel calculados sin conexión.

Si quieres empezar por algo, cambia el navegador y el buscador esta semana. El correo, cuando tengas un fin de semana libre para ir actualizando cuentas. Maps puede quedarse en el móvil para el tráfico mientras pruebas Organic Maps en la próxima excursión.