El baneo también se vende de segunda mano
Un Ryzen usado, una cuenta limpia y un veto instantáneo en Valorant. Los antitrampas ya no apuntan solo tu cuenta: apuntan tu equipo pieza por pieza, y eso viaja con el componente cuando cambia de dueño.
Un comprador alemán contó en Reddit que compró de segunda mano un Ryzen 7 5800X3D, lo montó sin problemas y, al entrar al Valorant con su cuenta de siempre, que no tenía ninguna sanción, el juego lo expulsó al momento. Dice que al escribir al soporte de Riot le respondieron que no había nada que hacer, y que el veto no estaba en su cuenta sino en las piezas: además del procesador, la placa base y el almacenamiento.
Es su versión, conviene decirlo. Riot no ha confirmado el caso ni ha explicado qué ocurrió, así que lo que sigue es lo que se sabe del asunto en general, que no es tanto como parece.
Qué está documentado y qué se da por hecho
Que los sistemas antitrampas apuntan hardware y no solo cuentas es algo que se asume desde hace años, y hay casos parecidos repartidos por foros desde entonces, siempre contados por el afectado y casi nunca confirmados por nadie más.
Ninguna de las empresas publica qué miran exactamente. Con el nivel de acceso que tienen podrían identificar el procesador, la gráfica, la placa, el disco, el adaptador de red o la licencia de Windows, por separado o combinados, pero eso es lo que resulta técnicamente posible, que no es lo mismo que afirmar que lo hagan ni cómo.
Lo que sí es público es ese acceso. Vanguard, el antitrampas de Riot, trabaja a nivel de núcleo del sistema y exige tener activados el arranque seguro y el TPM, requisito que de paso explica por qué Valorant no funciona en Linux ni en SteamOS. A las preguntas sobre qué componentes acaban marcados, cómo evitar comprar una pieza señalada o qué puede hacer un comprador que no sabía nada, ni Riot ni Valve ni Epic han dado respuesta.
Cuánto riesgo hay realmente
Poco. Para que te pase tiene que coincidir que el vendedor hiciera trampas, que lo pillaran, que jugara a lo mismo que tú o a algo con el mismo antitrampas, y que la pieza que te vende esté entre las señaladas. Es más fácil que te llegue una pieza averiada o que directamente te estafen, que sigue siendo el riesgo principal de comprar por internet a un desconocido.
Lo que ha cambiado es la cantidad de gente comprando de segunda mano, que con los precios de este año ha crecido muchísimo, así que es normal que estas historias aparezcan más a menudo.
Si vas a comprar una pieza usada
De un componente que entra por la tienda comprobamos lo de siempre: que arranca, el rendimiento que da, las temperaturas, el estado físico, las horas de uso del disco. Si está en la lista de algún antitrampas no hay forma de saberlo, porque esa información no es pública y no existe ningún sitio donde consultarla con el número de serie.
Las precauciones siguen siendo las de siempre. Compra a alguien identificable y paga por un medio que te permita reclamar después. Si el equipo es para jugar, móntalo y entra al juego cuanto antes, mientras todavía estás a tiempo de devolver la pieza. Y del precio demasiado bueno desconfía igual que desconfiabas antes de todo esto, porque normalmente esconde algo bastante más común que un baneo.
Si tienes dudas con una compra concreta, pregúntanos antes de pagar.