Intel, AMD y NVIDIA pelean contra el mismo problema: falta memoria

Nova Lake pone nombre a su caché grande, AMD estrena Zen 6 por 14.904 dólares la unidad, alguien ha hecho funcionar el DLSS de NVIDIA en una Radeon y la RTX 5090 se vende en España por encima de los 6.200 euros de media. La semana en la que lo que viene promete y lo que existe no deja de subir.

Procesadores con 144 MB de caché. Una técnica que baja el consumo de memoria del trazado de rayos de 80 GB a 1,7. Gráficas que se venden en España por encima de los 6.200 euros de media. Tiendas que piden el documento de identidad para despachar una. Portátiles con 128 GB de memoria compartida entre procesador y gráfica. Son noticias de la misma semana y, en el fondo, la misma noticia: en un ordenador de 2026 el cuello de botella ya no es la potencia de cálculo, es conseguir memoria y pagarla.

Falta memoria, y va a faltar hasta 2028

Las previsiones para este trimestre hablan de subidas del 10 al 15% en los precios de contrato de la DRAM y del 15 al 20% en memoria NAND, la de los SSD. Son precios entre fabricantes y grandes clientes, el escalón anterior a la etiqueta de la tienda, así que llegan al mostrador con unas semanas de retraso pero llegan.

En las tiendas españolas, un kit de 32 GB de DDR5-6000 que antes de todo esto se vendía por 100 o 120 euros está hoy entre 400 y 600 según la marca. Esa subida ya ocurrió, y las previsiones de arriba anuncian la vuelta de tuerca siguiente.

Uno de los tres grandes fabricantes de memoria ha dicho que la demanda seguirá por encima de la oferta en 2027 y en 2028, con el mercado más tenso que este año, y que su producción está prácticamente comprometida. En memoria HBM, la que llevan los aceleradores de inteligencia artificial, los analistas de Morgan Stanley han estimado cómo quedará repartida la capacidad de 2027: NVIDIA se llevaría cerca del 37%, Alphabet el 36% y AMD el 12%. Son previsiones sobre capacidad apalabrada para 2027, con lo que eso tiene de cálculo. El tamaño del problema se ve igual: entre tres compradores se quedan el 85% de lo que se fabrique, y solo la parte de NVIDIA se valora en 279.000 millones de dólares.

Tabla con las estimaciones de consumo de memoria HBM en 2027 por fabricante y por producto
Las estimaciones de consumo de HBM para 2027, fabricante por fabricante y producto por producto. Fuente: Morgan Stanley Research. Debajo, el reparto resumido.

La tarta que se reparten, para 2027, va de 49.000 a 59.000 millones de gigabits de HBM según quién haga la cuenta. En el desglose se ve que casi toda la parte de NVIDIA corresponde a una sola familia, la serie Rubin, que todavía no ha salido. La memoria de 2027 ya tiene dueño antes de fabricarse, y al mercado de consumo le queda lo que sobre.

Ahí está el origen de todo lo demás. Hay tres empresas en el mundo capaces de fabricar memoria a gran escala, y le están vendiendo la producción a quien paga mejor. No somos nosotros.

El dinero que hay al otro lado se ve en la cotización de AMD: cerró el 8 de octubre en 620,68 dólares, un 166,51% más que hace doce meses, y la compañía ha cruzado el billón de dólares de valor en bolsa. El despegue arranca en abril y no lo explican precisamente los procesadores para jugar.

Gráfica de la cotización de AMD en los últimos doce meses, de unos 200 dólares a más de 600
La acción de AMD en los últimos doce meses. El tirón empieza en abril de 2026, cuando el negocio de centros de datos dobla ventas.

La respuesta de los ingenieros: más caché y menos VRAM

Cuando la memoria se encarece y escasea, el trabajo de los que diseñan los chips consiste en depender menos de ella. Esta semana se ha visto por todos lados.

La vía más directa es la caché. Se ha filtrado la lista de los siete primeros modelos de Nova Lake-S, la próxima generación de sobremesa de Intel, y ahí aparece por fin lo que Intel llama bLLC, caché de último nivel de gran tamaño, su respuesta al 3D V-Cache de AMD. El tope de gama sería el Core Ultra 9 4970K BFC, con 28 núcleos y hasta 144 MB de esa caché, más memoria de la que traía un ordenador entero a mediados de los noventa. Esa cifra es el techo que se maneja, y cuánta caché lleva en realidad cada uno de los tres modelos que la montan es algo que las filtraciones todavía no tienen claro. El truco no tiene misterio: cuantos más datos quepan dentro del procesador, menos veces hay que salir a buscarlos a la RAM, y eso es justo lo que notan los juegos. Que los Ryzen con caché apilada lleven años ganando esa pelea explica por qué Intel la necesitaba.

Dentro de la lista hay un modelo que merece más atención de la que ha recibido: el Core Ultra 9 4900 BFC, con 22 núcleos, caché grande y solo 65 vatios de potencia base. Suena a equipo pequeño y silencioso que rinde en juegos. En Core Ultra 7 la versión con caché es el 4870K BFC, y en Core Ultra 5 no hay ninguna por ahora.

Todo esto es una filtración, Intel no ha confirmado nombres ni cifras y estas tablas se mueven antes de llegar a la tienda. La presentación se espera en el CES de enero y los primeros modelos a principios de 2027. Lo que sí está claro es que el zócalo es nuevo, LGA 1954 con placas Z990 y Z970, de modo que pasarse a Nova Lake obliga a cambiar de placa. Enfrente, AMD confirmó en su propia documentación en agosto que Zen 6 de sobremesa se queda en AM5, así que quien ya tenga una placa AM5 cambiará solo el procesador. Con la memoria por las nubes, ahorrarse la placa pesa en la decisión más que cualquier porcentaje de rendimiento.

La misma idea, a otra escala, está en los primeros Zen 6 que AMD ya vende: la gama de servidor EPYC 9006, nombre en clave Venice, 31 modelos con precios oficiales que van de 700 dólares por el de ocho núcleos a 14.904 por el de 256 núcleos y 512 hilos. Ese tope de gama lleva 1 GB de caché L3. Un gigabyte, dentro del procesador, para no salir a la memoria. No cabe en tu AM5, pero deja clara la dirección del viaje.

Gastar menos VRAM es el otro camino, y de ahí ha salido la demostración más vistosa de la semana. Para calcular dónde choca cada rayo de luz entre millones de triángulos, la gráfica construye una estructura llamada BVH, que ocupa memoria y hay que rehacer cada vez que algo se mueve. En una escena con vegetación, donde todo se mueve siempre, el coste es brutal. AMD propone envolver cada objeto en una jaula tetraédrica sencilla y deformar solo la jaula: cuando un rayo entra, se le devuelve a la posición de reposo del objeto y se prueba contra la geometría original, que no se ha tocado. En una escena de 25.000 plantas, eso baja la estructura de 80 GB a 1,7 GB y el tiempo de actualización de 300 milisegundos a 3,3, con unos 500 millones de triángulos activos por fotograma y más de 60 imágenes por segundo a 1080p en una RX 9070 XT. Son unas 47 veces menos memoria.

Esquema comparando el método tradicional, con una estructura BVH por planta, y las jaulas tetraédricas de AMD, que animan la jaula y reutilizan una sola geometría
A la izquierda, cada planta con su propia estructura que hay que rehacer cuando se mueve. A la derecha, se anima la jaula y se reutiliza una geometría compartida. Los cuatro números son los de la demostración de AMD.
Escena de vegetación con hierba y árboles usada por AMD para demostrar la técnica de jaulas tetraédricas
La escena del ensayo: 25.000 plantas moviéndose con trazado de rayos, por encima de 60 imágenes por segundo en una RX 9070 XT.

Es investigación, no está en ningún juego y nadie ha dicho cuándo lo estará. Pero no es la única: NVIDIA lleva años publicando trabajos para comprimir esas mismas estructuras y en Blackwell ya metió compresión de geometría y de BVH por hardware. Que las dos estén peleando por gastar menos memoria en lugar de dar por hecho que habrá más es la señal más clara de cómo ven el mercado los que lo conocen por dentro.

También se nota en el diseño de las propias gráficas. De la siguiente generación de AMD circula en foros un reparto en chiplets separados donde uno de ellos se dedica a los controladores de memoria y la caché, con un tope de gama de 96 unidades de cómputo y entre 24 y 32 GB de GDDR7. Conviene cogerlo con pinzas: ni las propias filtraciones se ponen de acuerdo en el ancho del bus, unas dicen 384 bits y otras 512, se habla de finales de 2027 y ninguno de esos chips tiene el diseño cerrado en fábrica. Lo único sólido es que la memoria ha pasado a ser una pieza con su propio chip, en vez de un detalle de la ficha técnica.

La respuesta del mercado: 6.200 euros y el DNI en el mostrador

Mientras los ingenieros buscan cómo usar menos memoria, en la tienda pasa lo que pasa cuando un producto escasea. El caso extremo es la RTX 5090: salió con un precio oficial de 2.369 euros y hoy la media en el país supera los 6.200, con la más barata en 5.132,90 y la más cara en 8.529,59. En Estados Unidos, una gran cadena puso unidades de MSI a 4.299,99 dólares en una promoción y se agotaron, con unas 10.000 personas que la habían dejado en el carrito.

Esa misma tarjeta ha traído una escena nueva al mostrador americano: una cadena ha empezado a pedir el documento de identidad a quien compra una 5090 y a hacerle firmar una declaración indicando dónde va a instalarla y comprometiéndose a no sacarla del país. Ninguna norma obliga a las tiendas a hacer esto: esa cadena ha decidido por su cuenta aplicarse un filtro más estricto, y ninguna otra grande ha confirmado algo parecido. El motivo de fondo es que la 5090 no puede exportarse legalmente a China continental, de ahí que NVIDIA venda allí versiones recortadas, y que estas tarjetas se usan para acelerar inteligencia artificial. Esa semana la fiscalía estadounidense presentó cargos contra el dueño de una empresa por sacar a China más de 300 millones de dólares en servidores con chips de NVIDIA. Pedir el DNI para comprar una gráfica aún no se ha visto por aquí; el precio, en cambio, ya ha llegado.

El 7 de octubre Microsoft y NVIDIA presentaron la plataforma RTX Spark: un procesador Grace de 20 núcleos con una gráfica integrada Blackwell de 6.144 núcleos CUDA, unidos por NVLink-C2C, con hasta 128 GB de memoria LPDDR5X compartida entre ambos. El primer equipo es el Surface Laptop Ultra, desde 2.600 dólares y 3.700 con el chip grande, y detrás vienen máquinas de Acer, ASUS, Dell, HP, Lenovo, MSI y Gigabyte. Esos 128 GB no están ahí para jugar: están para ejecutar modelos de inteligencia artificial en local.

Que nadie frene los precios de las gráficas tiene que ver con lo poca competencia que queda. Esta semana un antiguo jefe de producto de EVGA ha contado cómo se deterioró la relación con NVIDIA hasta que la marca abandonó el negocio en 2022, dejando atrás en torno al 80% de su facturación. Él se fue en 2019, tres años antes de la ruptura, así que lo suyo es el relato del camino y no de la reunión final. Su versión arranca en 2016, cuando NVIDIA empezó a vender tarjetas directamente con las Founders Edition y se puso a competir con los socios a los que surtía de chips. A partir de ahí, dice, EVGA sentía que tenía que ofrecer al menos un modelo al precio de salida anunciado para no perder su asignación, y ese modelo salía a pérdidas justo en la gama de entrada, que es la que más se vende. Los que daban beneficio parecían carísimos al lado de aquel precio de referencia. Un competidor menos en el mercado ayuda a explicar los márgenes de hoy.

La parte política encaja en el mismo cuadro: a finales de septiembre los responsables de varias empresas de inteligencia artificial firmaron en la Casa Blanca un acuerdo de nombre rotundo, Acuerdo de la Casa Blanca sobre Superinteligencia. Pide controles internos, auditores externos y un comité del consejo que revise los resultados. Es voluntario, no contempla sanciones, no obliga a publicar las auditorías y no da al gobierno ningún papel para hacerlo cumplir. Lo que sí es obligatorio, por una orden aparte, es que las agencias federales dejen de escribir IA y escriban SI. La escasez de memoria sigue donde estaba, pero ya tiene un nombre más largo.

Dos buenas noticias que no cuestan dinero

La semana también ha dejado dos cosas que no van de precios. La primera es técnicamente la más llamativa: un proyecto llamado d4r ha conseguido ejecutar la biblioteca oficial de DLSS, la de NVIDIA y sin modificarla, en tarjetas Radeon. El puente es ZLUDA, una capa que traduce el código de NVIDIA para que corra sobre la pila de AMD, más varios núcleos de cálculo reescritos a mano donde la traducción no bastaba. Funciona con los modelos de DLSS 3, 4 y 4.5, empezó en las gráficas con chip Navi 32, las 7700 XT y 7800 XT, y en la versión del 2 de octubre añadió las RX 9000 aprovechando las operaciones FP8 nativas de RDNA 4, además de una compilación experimental para Windows.

Antes de que nadie cambie de planes: es experimental, solo hace escalado de imagen y no toca generación de fotogramas ni reconstrucción de rayos, el autor no ha publicado mediciones en una RX 9000 física y el modelo de DLSS 3 da más fotogramas pero peor imagen que los de la 4 y la 4.5. Un juguete magnífico para una tarde con Linux instalado, no un argumento para comprar una gráfica.

La segunda viene de unas semanas atrás, pero mucha gente aún no se ha enterado: Xbox ya tiene desplegada en todo el mundo la conversión de discos a licencia digital. Se mete el disco, se arranca el juego una vez y la licencia queda asociada a la cuenta. Funciona con la mayoría de los juegos de Xbox One y Series, no con los de la Xbox original ni con los de 360, y la licencia puede revocarse si te deshaces del disco, así que la idea de comprar, convertir y revender no sale.

Qué hacemos con esto en el taller

Si ya tienes una placa AM5, estás en la mejor posición del mercado: Zen 6 entrará ahí y te ahorras la placa que sí tendrá que comprar quien se pase a Nova Lake. Si montas de cero, empieza por la memoria y el almacenamiento, porque son las dos piezas con la subida garantizada por delante y las únicas que no mejoran por esperar.

Y si necesitas el ordenador ahora, no esperes a nada de lo que se ha anunciado estos días. Lo bueno que viene queda a un año o más, parte de ello sin fecha y sin diseño cerrado. Lo que existe hoy sube de precio todas las semanas. Si tienes un presupuesto concreto en la cabeza, pásate por la tienda con la lista y lo miramos pieza por pieza.