Ahora le toca a Office, Figma y AutoCAD: seis clones nuevos hechos con IA
Word, Excel, PowerPoint, un Figma, un AutoCAD y una mesa de mezclas, todos gratuitos, de código abierto y escritos en Rust con ayuda de un modelo de inteligencia artificial. Sus repositorios publican cuánto les falta para valer de verdad, y esa cifra es la que merece la pena leer.
Hace unas semanas contamos aquí que un desarrollador había publicado siete clones libres de la suite de Adobe escritos en Rust dictándoselos a un modelo de inteligencia artificial. No se ha quedado ahí: la colección ha pasado de siete aplicaciones a trece.
Todo sigue siendo gratuito, de código abierto y con licencia doble MIT o Apache 2.0. Y todo sigue estando verde, aunque esta vez el propio proyecto publica números bastante más sinceros que los titulares que ha generado.
Las seis nuevas
WordCraft, GridCraft y DeckCraft son las que se llevan la atención por motivos obvios: copian Word, Excel y PowerPoint con su cinta de opciones, sus atajos y sus formatos de archivo. A su lado aparecen FigCraft, para diseño de interfaces, SoundCraft, que es una estación de audio multipista, y CADCraft, de diseño asistido y delineación.
Los formatos son lo que de verdad importa en esta categoría, porque un procesador de textos que no abra lo que te manda el cliente no sirve de nada. WordCraft lee y escribe .docx, importa y exporta .odt, .rtf, .html, .md y .txt, y saca PDF con texto seleccionable, enlaces y marcadores. Trae corrector ortográfico y gramatical sin conexión, control de cambios, referencias y hasta combinación de correspondencia, la función que rellena cartas personalizadas a partir de una lista. GridCraft trabaja con .xlsx y, según su propio recuento a mediados de octubre, implementa 513 de las 523 funciones de hoja de cálculo de Excel. Es un número que sube cada pocas semanas, así que conviene mirarlo en el repositorio antes de citarlo. DeckCraft abre y guarda .pptx y exporta a PDF vectorial, documentos para repartir e imágenes de cada diapositiva.
De las otras tres, CADCraft es la que más me ha sorprendido: abre DXF desde la versión R12 y DWG desde R13, y exporta a PDF, SVG y PNG, con espacio papel, ventanas flotantes, acotación asociativa y restricciones geométricas. Al guardar, eso sí, solo escribe en formato R2000. FigCraft es la única con edición en tiempo real entre varias personas, y permite montar la sesión en tu propio servidor en lugar de depender de la nube de nadie. Y SoundCraft no disimula a quién copia: sus modos de edición y su menú de procesado sin reproducción son los de Pro Tools, el programa con el que se montan discos y bandas sonoras desde hace treinta años.
Los números que importan
Aquí es donde el proyecto se gana el respeto. Todas las cifras que vienen a continuación son suyas, de sus propios repositorios, y nadie las ha comprobado por fuera. Lo notable es que publica dos por cada aplicación, y la segunda es la incómoda.
WordCraft cubre el 88% de los comandos de la cinta de Word. Pero sus propios responsables estiman que está al 60% del camino para sustituir a Word en trabajo real, al 55% para la semana de un profesional y al 63% para lo cotidiano. GridCraft cubre el 89% de los comandos de la cinta de Excel y casi todas sus funciones de hoja, y aun así se calcula listo al 50% para trabajar de verdad. DeckCraft llega al 79% de las funciones de PowerPoint por amplitud, al 92% si solo se cuentan las centrales, y a un 55% de sustituirlo en la práctica.
Esa diferencia entre tener el botón y tener el trabajo hecho es la misma que ya se veía en los clones de Adobe, y es lo que explica que de fuera parezcan más acabados de lo que están. Los menús se replican rápido. Lo que cuesta años es que el documento salga igual cuando lo abre el cliente.
El proyecto además enumera sus agujeros sin que haya que buscarlos. En WordCraft faltan pruebas contra documentos reales, conservar gráficos y diagramas al ir y volver, una paginación más parecida a la de Word e impresión nativa. En GridCraft, fidelidad del .xlsx con archivos de verdad, libros muy grandes, recálculo con varios hilos y profundidad en los gráficos; los .xls antiguos abren valores, fórmulas y formatos de número, pero no el formato ni los objetos. Hay incluso avisos de fallos con ciertos controladores gráficos.
Actividad real, que es lo que se puede comprobar
Como todo está publicado, en 61 repositorios, los números de desarrollo se miran en lugar de creerse. Estos son los del 14 de octubre, y para cuando leas esto habrán cambiado. WordCraft llevaba 11.800 estrellas, 460 commits, 421 incidencias abiertas y 368 propuestas de cambio esperando. GridCraft iba por 1.013 commits con 4.600 estrellas y 356 incidencias. DeckCraft era el más joven de los tres, con 177 commits y 3.100 estrellas.
Esas cifras de incidencias y propuestas pendientes se pueden leer de dos maneras, igual que la vez anterior. Un proyecto roto acumula quejas; un proyecto vivo con mucha gente mirando, también. La diferencia está en si las cierra, y eso solo lo dirá el calendario.
Hay una discrepancia menor que conviene conocer: en la web del proyecto las tres de oficina aparecen como "en desarrollo", mientras que en sus repositorios se describen como alfas. Ninguna de las dos etiquetas significa que puedas confiarle la facturación del mes.
Las otras tres van por detrás, y sus repositorios lo dicen con una franqueza que se agradece. CADCraft, con 4.500 estrellas y 487 commits ese mismo día, avisa de algo que cualquiera que trabaje con planos debe leer dos veces: lo que el programa todavía no sabe representar no se conserva al guardar. Abres un plano ajeno, lo tocas, lo guardas y has perdido piezas. Para mirar vale; para editar el trabajo de otro, no.
SoundCraft es la más atrasada de todas: se describe como anterior incluso al alfa. Cubre el 94% de las opciones de menú de Pro Tools y llega al 40% de poder sustituirlo, y en su lista de pendientes figuran dos cosas que cuesta creer que falten en un programa de audio, elegir la tarjeta de sonido y ajustar el tamaño del búfer. Graba, edita, mezcla y exporta de principio a fin, pero con lo que el sistema le ponga por delante.
FigCraft es la rareza del grupo: está etiquetada como alfa temprana, por delante de las otras cinco, y sin embargo es la que menos gente sigue, con 626 estrellas frente a las 59.000 que acumulaba PhotoCraft. Puede que el diseño de interfaces sea un mundo más pequeño, o que quien vive de ello ya tenga resuelto el asunto.
Lo que estas copias tienen y las alternativas de siempre no
Para qué sirve otro clon de Office cuando LibreOffice lleva décadas funcionando es la pregunta razonable, y empieza a responderse con la interfaz calcada. Quien lleva veinte años con la cinta de opciones encuentra cada cosa donde la deja, y esa curva de reaprendizaje es la razón real por la que mucha gente que podría usar alternativas libres no las usa.
Luego está el control por línea de comandos, con cientos de órdenes expuestas y un canal para agentes de inteligencia artificial: si quieres que un programa genere mil presentaciones a partir de una hoja de datos, aquí tienes por dónde. Y todas compilan a WebAssembly, con la advertencia de que la versión de navegador hay que alojarla uno mismo, porque no hay demostración lista para usar.
Qué le decimos a quien pregunte en la tienda
Si pagas una suscripción de Office y la usas para trabajar, esto todavía no la sustituye. Con cifras publicadas por el propio proyecto, entre el 50 y el 60% del camino, ninguna de las tres aguanta un mes de facturas, nóminas o propuestas para clientes.
Si lo que quieres es dejar de pagar hoy, la respuesta sigue siendo LibreOffice, que es gratis, maduro, está en español y abre los formatos de Microsoft. Si lo que te importa es que el .docx salga calcado al enviarlo, OnlyOffice suele hilar más fino en eso. Y si solo necesitas abrir y retocar cuatro documentos, las versiones web gratuitas de Microsoft hacen el trabajo sin instalar nada.
Donde sí miraría con atención es en CADCraft y en FigCraft, por una razón distinta a la de Office. En diseño asistido y en diseño de interfaces, las alternativas libres maduras escasean mucho más que en ofimática, así que ahí un proyecto así, aunque esté verde, cubre un hueco de verdad. Las dos se pueden descargar, y las dos son software en alfa escrito por una máquina, de modo que vale lo mismo que dijimos la otra vez: pruébalo en un equipo que no sea el de trabajar y abre copias, nunca el original.